Ambiente Térmico Neutro

El manejo del ambiente térmico del recién nacido

 

El buen manejo del ambiente térmico es un aspecto fundamental en el cuidado del recién nacido, especialmente en el prematuro. Para comprender las medidas que se deben tomar, debemos recordar las cuatro formas a través de las que se pierde calor corporal:

 

Conducción: Es la perdida de calor a través de dos cuerpos en contacto con diferente temperatura. En el recién nacido es la pérdida de calor hacia las superficies que están en contacto directo con su piel: ropa, colchón, sábanas, etc.

Radiación: Se da entre cuerpos a distancia por ondas del espectro electromagnético (ej. típico: el sol). El recién nacido perderá calor hacia cualquier objeto más frío que lo rodee: paredes de la incubadora, ventanas. Ganará calor de objetos calientes a los que esté expuesto: rayos solares, radiadores de calefacción, fototerapia, etc. La pérdida de calor es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia.

Convección: Es propia de los fluidos (ejemplos: el aire, el flujo sanguíneo, etc.). El recién nacido pierde calor hacia el aire que lo rodea o que respira. Por los tres mecanismos mencionados hasta el momento también se puede ganar calor.

Evaporación: Es la pérdida de calor por el gasto energético del paso del agua líquida a vapor de agua. Un gramo de agua evaporada consume 0.58 calorías.


 

El ambiente térmico neutro

 

"Es el rango de temperatura ambiental en el cual el gasto metabólico se mantiene en el mínimo y la regulación de la temperatura se efectúa por mecanismos físicos no evaporativos, manteniéndose la temperatura corporal profunda en rangos normales". (definición de la Comisión Internacional de Sociedades Fisiológicas).

 

Este concepto surgió del cuidado de niños prematuros en los que se observó que su sobrevida y crecimiento eran significativamente mejores si se cuidaba a los neonatos en un ambiente térmico neutro. El recién nacido a término (RNT) no requiere de un ambiente térmico neutro y está preparado para mantener su temperatura y desarrollarse adecuadamente en condiciones de temperatura ambiental que estén por debajo de este rango. Sin embargo, en las primeras horas de vida requiere tener una temperatura ambiente de alrededor de 27 a 28 C° por las razones ya expuestas en la sección Fisiología Neonatal. Posteriormente, el bebé logra mantener una temperatura estable en ambientes de alrededor de 24 a 25°C. En el caso de un RNT enfermo, debe cuidárselo en un ambiente térmico neutro.

 

 

Las primeras horas de vida


Como ya se ha mencionado en la sección Fisiología Neonatal, es en las primeras horas de vida donde hay mayor riesgo de enfriamiento para el recién nacido. Contribuye a ésto que los niños nacen desnudos y mojados en la sala de partos, que habitualmente está muy por debajo de lo que es un ambiente térmico neutro. Durante el período fetal, el ser humano vive en un ambiente de estabilidad térmica, con una temperatura 0.5°C más alta que la de la madre. El calor producido por el metabolismo basal es disipado por el torrente circulatorio en la placenta. El sistema termorregulador no es requerido en la etapa intrauterina ya que el feto no está sometido a mayores variaciones de temperatura.

 

La primera experiencia de frío para el ser humano se produce en el nacimiento, donde su sistema termorregulador comienza por primera vez a funcionar, lo que probablemente explique la falta de una respuesta adecuada en la producción de calor en las primeras horas.


Si en el momento del nacimiento no se toman medidas especiales, el recién nacido se enfriará. Las mayores pérdidas se producen por radiación y evaporación. Para evitarlas, se deben tomar las siguientes medidas con cada niño:

 

Secarlo y cubrirlo con sábanas tibias. Cambiar rápidamente las sábanas mojadas.

Si el niño ha nacido en buenas condiciones, puede ser colocado con su madre en contacto piel a piel y bien cubierto, lo que le dará un ambiente térmico adecuado en la mayoría de los casos. Idealmente debe permanecer junto a su madre en una pieza a una temperatura de alrededor de 26 a 28°C, con control regular de su temperatura axilar, verificando que ésta se estabilice entre 36.5 y 37°C.

En el caso de un niño que nace con problema o que es prematuro, es de regla atenderlo bajo un calefactor radiante, con lo cual el niño no se enfriará y podrá ser evaluado y tratado sin necesidad de que esté totalmente cubierto.

 


Efectos del ambiente térmico en el recién nacido

Enfriamiento: El caso extremo se da cuando el ambiente térmico ha superado la capacidad de termorregulación del recién nacido y baja su temperatura corporal (temperatura rectal). Clínicamente, ésto puede producir en el RNT: quejido y dificultad respiratoria, apnea, disminución de la actividad y dificultad para alimentase, hipoglucemia, y acidosis. En el prematuro, los signos son más sutiles, pero sus efectos mas graves, pudiendo ocasionar apnea e hipoglucemia, que si no son detectadas pueden poner en peligro su vida. Además, el enfriamiento se ha asociado con la enterocolitis necrotizante y con aumento de la presión en la arteria pulmonar.

Hipertermia: Éste es un evento más raro, pero que puede suceder tanto en el RNT como en el prematuro. Se producirá polipnea, apnea, y en el prematuro se ha asociado a hemorragia intracraneana. Son eventos que no deberían ocurrir debido a los sistemas de control que tienen las incubadoras y calefactores radiantes, los cuales se presuponen siempre en un buen hospital o clínica.

Ambiente Térmico Neutro: Es muy importante en el cuidado de los prematuros y del RNT enfermo. Se ha comprobado que se asocia con una menor mortalidad y mejor incremento de peso en los prematuros. Mejora la evolución de cualquier recién nacido enfermo.

 

 

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