Bases Físicas de los bioinstrumentos basados en ultrasonidos

 

La amplia gama de instrumentación biomédica que hace uso de los ultrasonidos se apoya en dos aspectos físicos comunes a todo tipo de ondas:

Las bases matemáticas que describen estos procesos (ecuación de ondas, resolución de ecuaciones diferenciales parciales, etc.) son relativamente complicadas y escapan al objetivo de este documento, que yace principalmente en la comprensión cualitativa del fenómeno. No obstante, se realiza el desarrollo matemático de la ecuación que describe el efecto Doppler debido a que es muy útil en la comprensión del fenómeno.

 

 

Transmisión, absorción y reflexión de las ondas

 

Como se dijo en la sección generalidades, los ultrasonidos no son más que ondas acústicas de frecuencia superior a la que puede detectar el oído humano. En contraposición con las ondas electromagnéticas, las ondas sonoras necesitan de un medio material para propagarse.

 

ondas longitudinales y transversalesAdemás, dentro de las ondas acústicas, las más útiles en instrumentación son las ondas longitudinales. Es decir, aquellas en las que las partículas del medio transmisor se mueven en la dirección de propagación de la onda, creando zonas de compresión y descompresión. Las ondas transversales son aquellas en las que la partícula se mueve en la dirección perpendicular a la dirección de propagación de la onda (como el caso de una cuerda atada en un extremo a la que se le suministra un estímulo en la punta opuesta).

 

La instrumentación basada en la penetración de ultrasonidos en objetos no sería posible si no existiera la reflexión de las ondas que revelase las interfases internas de los objetos. Cada vez que una onda pasa de un tejido a otro (con distinta impedancia acústica) cierta cantidad de la energía incidente es reflejada en la interfase. La energía restante  continúa como onda transmitida.

 

transmisión y reflexión de los ultrasonidosLa onda reflejada sirve como indicador de la posición del límite entre los dos tejidos y de la forma de la interfase, mientras que la porción transmitida sigue buscando interfases más profundas.

 

Entonces, midiendo los tiempos a los que se producen las reflexiones (ecos) se obtiene información acerca de la profundidad de cada interfase y de la forma de la misma. Por otro lado, la cantidad de energía reflejada depende de los tipos de tejidos que existen a ambos lados de la interfase. Así, se obtienen datos morfológicos e histológicos de la muestra estudiada.

 

Por último, hay que tener en cuenta que se produce absorción de los ultrasonidos por parte de los tejidos. La energía absorbida es disipada en forma de calor. Cuanto mayor sea la frecuencia de la onda, mayor será la energía absorbida y menor la penetración del ultrasonido.

 

Recordemos que la resolución óptica de un sistema de imágenes por ultrasonidos será mayor a medida que la frecuencia del ultrasonido también lo sea. El fenómeno de absorción es el que limita la frecuencia máxima que puede utilizarse en los equipos de imágenes por ultrasonidos. Este límite se encuentra entre 3MHz y 10 MHz. La absorción, que representa una desventaja para la utilización de los ultrasonidos en imágenes, es aprovechada para la producción de calor en músculos y articulaciones, especialmente en el tratamiento de atletas.

 

 

Efecto Doppler

 

En el bloque anterior se describieron las bases físicas involucradas en los procesos de obtención de imágenes por ultrasonidos. Otra aplicación igualmente importante es la medición de la velocidad de los fluidos en movimiento dentro del cuerpo, como la velocidad de la sangre en los vasos o el flujo aéreo en las vías respiratorias.

 

Por mucho, la forma más popular de medir velocidades a través de ondas acústicas se basa en el efecto Doppler, donde las ondas reflejadas por cuerpos en movimiento adquieren un corrimiento de su frecuencia en una cantidad proporcional a la velocidad del objeto. En la medición transcutánea de flujo sanguíneo, por ejemplo, los glóbulos rojos que fluyen con el plasma son los reflectores de las ondas.

 

esquema para la deducción del corrimiento DopplerPara obtener la ecuación del corrimiento Doppler y así comprender mejor el fenómeno, consideremos una onda acústica producida por algún emisor estacionario (quieto) con una frecuencia fi. Esta onda acústica incidente tiene una longitud de onda li. El objeto dispersor se mueve con una velocidad V que forma un ángulo fi con respecto a la dirección de propagación. Después de la reflexión en la superficie móvil, la onda reflejada se propaga hacia atrás hacia un receptor, también estacionario, situado a un ángulo fr con respecto al movimiento del objeto. La frecuencia fr de la onda reflejada será distinta de fi. El valor de este corrimiento Doppler se obtiene en dos pasos: 1) Analizando el camino desde la fuente hasta el objeto. 2) Analizando el recorrido desde el objeto hasta el receptor.

 

 

1) Camino desde la fuente hasta el objeto en movimiento

 

Un observador ubicado sobre el objeto en movimiento puede detectar la onda cuando incide sobre el objeto, pero la velocidad de la onda respecto del objeto no será igual a la velocidad que traía cuando se propagaba en el medio circundante. Como consecuencia, la frecuencia fm con que las ondas alcanzan al objeto será diferente de la frecuencia enviada fi. Si analizamos la geometría de la figura anterior, la onda incidente sobre el objeto tendrá una velocidad efectiva dada por

 

cin,ef = c - V cos fi          (1)

 

Así, la frecuencia efectiva con la que las ondas chocan contra el objeto se puede encontrar mediante la relación fundamental de las ondas:

 

fm = cin,ef / li = (c - V cos fi) / li          (2)

 

Como en el medio donde se propaga la onda li = c / fi , la ecuación (2) queda

 

fm = fi . ( 1 - V cos fi / c )          (3)

 

Notar que la diferencia entre fm y fi es proprcional a la relación entre la componente de la velocidad del objeto paralela a la dirección de propagación de la onda y la velocidad de la onda. También hay que destacar que si V = 0 y/o fi  = 90º, las dos frecuencias serán iguales.

 

 

2) Camino desde el objeto en movimiento hacia el receptor

 

Las ondas acústicas incidentes sobre el objeto provocarán en su material oscilaciones a la frecuencia fm. Estas oscilaciones provocarán una re-emisión de ondas desde el objeto, algunas de las cuales serán detectadas por el receptor estacionario.

 

Las ondas reflejadas con el ángulo fr de la gráfica serán irradiadas a la frecuencia fm en el medio que se encuentra detrás del objeto en movimiento. Debido a este movimiento, la velocidad efectiva de la onda cuando abandona la superficie será

 

cout,ef = c + V cos fi          (4)

 

El movimiento relativo del objeto "estirará" las ondas re-irradiadas, si las comparamos con los valores que tendrían si el objeto estuviera quieto. La longitud de onda aumentada puede obtenerse utilizando nuevamente la ecuación fundamental de las ondas:

 

lr = cout,ef / fm = (c + V cos fr) / fm          (5)

 

Como consecuencia, la frecuencia con la cual la onda es detectada en el receptor será

 

fr = c / lr = fm / (1 + V cos fr / c)         (6)

 

Notar que de nuevo la diferencia entre las dos frecuencias está referida a la relación entre la velocidad proyectada del objeto y la velocidad de propagación de la onda.

 

Ahora nos encontramos en condiciones de combinar los corrimientos de frecuencia obtenidos desde el análisis de los dos caminos recorridos por las ondas, eliminando fm desde las ecuaciones (3) y (6). Esto nos brinda la relación entre las frecuencias del emisor y del receptor:

 

fr = fi . [ (1 - V cos fi / c )  /  (1 + V cos fr / c ) ]          (7)

 

La ecuación (7) puede simplificarse utilizando una aproximación que es válida para la mayoría de los casos prácticos:

 

V << c

 

Reduciéndose la ecuación (7) a

 

fr = fi . [ 1  -  V cos fi / c  -  V cos fr / c  ]          (8)

 

El corrimiento Doppler, fd, se define como la diferencia entre fr y fi:

 

fd = fr - fi          (9)

 

De la ecuación (8), obtenemos el resultado final:

 

fd = - (V / c) . (cos fi  +  cos fr) . fi          (10)

 

La ecuación (10) para el corrimiento de frecuencia Doppler contiene algunas características interesantes. En particular, notar que el corrimiento es proporcional a fi, de manera que cuanto mayor sea la frecuencia del emisor, mayor será la diferencia. También hay que advertir que fd = 0 cuando V = 0, como se puede suponer intuitivamente.

 

Si se invierte la dirección de V, entonces el corrimiento Doppler se invertirá también en signo. En general, se puede decir que si el objeto se aleja de la fuente y del receptor, la onda reflejada será de menor frecuencia. Si el objeto se mueve hacia la fuente y el receptor la frecuencia detectada será mayor.

 

 

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